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Hace ya un par de semanas que he dejado Arequipa para volver a Bilbao. Tengo muy buenos recuerdos de la tierra de Jesús (con la única excepción de que Arequipa es precisamente eso: la tierra de Jesús) y ahora mencionaré algunas cosillas sobre ello:
La familia está muy bien (o al menos eso parecía jajaja). Papá, que trabajando mucho como siempre, está a punto de publicar una obra que será de importancia fundamental para la ciencia del Derecho penal peruano. Mamá ha hecho un negocio genial que ha permitido casi duplicar el capital familiar (no se asombren. . . el capital familiar no era gran cosa). Manuel, aunque a mi llegada estuvo medio emo, al parecer ha decidido cortarse el cabello. . . espero que ya lo haya hecho jajaja, además está estudiando inglés. . . poco tarde para hacerlo, pero bueno ¿peor es no hacerlo no?. . . Por último, la abuela está bien. . . sigue igual que siempre. . . anciana católica con la mente cerrada y muy retrógrada. . . típica arequipeña. . . orgullosa de su estirpe y su cultura. . . aunque ya estoy desheredado, estuvo a punto de volver a hacerlo (aunque ya no sé que me iba a “quitar”) cuando le dije que Chris había tenido una interrupción voluntaria del embarazo!!! Tuve que decirle que era broma porque de lo contrario le iba a dar un ataque cardiaco.
Por otra parte, lamento mucho no haber tenido tiempo suficiente para visitar a los amigos. . . en especial me apena mucho no haber visto a Javier más de unos minutos. Teníamos que conversar mucho de muchas cosas, pero el destino no ha querido que en esta oportunidad nos encontremos. . . ya habrá tiempo para hacerlo. A los dos únicos camaradas que pude ver fueron Beto Hallazi (la noche arequipeña reune a los amigos no?) y a Cesar Belan, pues estuvo en todas las conferencias que junto con Sergio Romeo dimos, tanto en la UCSM como en la UNSA.
Pues nada. . . eso fue básicamente todo lo que pasó en JesusLand, ahora estoy nuevamente en casa. . . ya no estoy rodeado de católicos, pues ahora a mi alrededor puedo vislumbrar a la muchedumbre vasca. . . siempre igual. . . siempre con cosas buenas y malas. Lo malo es que aún no encuentro un lugar donde me pueda sentir plenamente a gusto. . . ya no se qué es peor. . . Os dejo con la canción que cantaba al despedirme de la Ciudad Blanca.
EA
Bilbao, 04-VIII-2008
Crispinus está un tanto melancólico. La última vez que fui a visitarlo, y le dije que no podría ir a verlo sino hasta fines de julio, me ha dicho que me echará de menos. . . Aunque a mi también me da un poco de pena, creo que es algo inevitable. Tenía muchas cosas que hacer y aún me quedan unas cuantas por delante. Obviamente Chris tampoco lo ha pasado bien. Ha estado sola toda la semana pasada y, aunque hablábamos por teléfono todos los días, se que le hacía mucha falta tenerme a su lado ―por supuesto que su existencia a mi también me ha hecho mucha falta―.
He trabajado mucho y aún me quedan pendientes algunas cosillas. En esta nota no describiré estrictamente lo que hice, sino las experiencias que tuve durante la semana que estuve lejos de casa y sobre mis perspectivas de lo que será el inminente viaje a México y a Arequipa.
La cultura del bienestar: el paradigma de Munich
No conozco Munich, nunca he estado allí y por esa razón no podría elaborar un juicio razonablemente válido como para poder juzgar o alabar a esta ciudad y a sus habitantes (obviamente nunca lo haría generalizando las afirmaciones que se me ocurran sobre las personas). Sin embargo, con ocasión de mi viaje a Budapest, hace unos días he tenido la oportunidad de pisar el aeropuerto de esta ciudad germánica. . . vaya estación de aviones!!!!
A pesar de que he viajado mucho y he estado en muchas ciudades de Europa y América creo que el aeropuerto de Munich es el más moderno que he visto en toda mi vida. Esta claro que los alemanes tienen el dinero suficiente para construir tamaña obra!!! Me había quedado completamente anonadado con las pequeñas cosillas que hacían de la estación una gran obra. Me alegro por los alemanes, en realidad me alegro de que tengan un aeropuerto 100 veces mejor que el de Bilbao y 200 que el de Arequipa, pero en cuanto estuve observando la moderna infraestructura con la que contaba dicha estación el punk que llevo en mi interior me dio un fuerte golpe a la consciencia para intentar hacerme ver algo que siempre me había preocupado pero que por un momento olvidé: la injusticia.
¿Por qué Alemania tiene estos lujos mientras en África la gente ni siquiera tiene un pan para aplacar el hambre?, ¿qué han hecho los alemanes para merecerlo?
Sería injusto culpar exclusivamente a los alemanes por el problema del hambre en África, pero eso no excluye el hecho de que todos nosotros somos efectivamente culpables y responsables de lo que pasa en los países de la periferia. Aunque tengo que reflexionar un poco más sobre este tema, por lo pronto se me viene a la mente la siguiente pregunta: ¿qué hacemos para ayudar a los países de la periferia?
A ambos lados del Danubio: El "5th European Course on Biotechnology Ethics", Buda y Pest
Junto con mi gran amiga y compañera de trabajo María Jorqui, la semana pasada estuve en Budapest. Aunque el motivo de esta breve estancia fue el Curso de Bioética que he mencionado en el título de este apartado, he aprovechado para conocer tanto la ciudad húngara que nos acogía como la cultura y costumbres de su gente. Lo primero que noté al llegar a Budapest fue la diferencia de presupuesto (en relación con Alemania) que los gobiernos y las empresas privadas cuentan para la construcción de los edificios destinados al uso público. El aeropuerto es incluso más pequeño que el de Lima, está muy descuidado y tiene un ambiente muy deprimente. Deben existir otras necesidades que los húngaros necesitan cubrir antes que construir un aeropuerto bonito. La misma impresión me he llevado de las calles. . . edificios que en su momento parece que fueron monumentales construcciones hoy solo son una serie de apartamentos que necesitan ser reformados o rescatados. Quiero hacer hincapié en el hecho de que, a pesar de que son un tanto viejos, sus edificios son los más bonitos que he visto en toda mi vida. . . lo que queda al parecer son sólo recuerdos de antiguas épocas de bienestar en el Danubio!!!
No he tenido oportunidad de conversar con su gente (salvo los anfitriones del curso), principalmente porque no hablan inglés y ―aunque el mío no es perfecto― tenían dificultades para entendernos cuando les preguntábamos alguna cosilla. Por lo menos me he dado cuenta que los españoles no son los únicos habitantes del "primer mundo" que por lo general no hablan inglés!!!
El curso ha estado muy interesante, pero demasiado agotador. . . debido a la presión de nuestros profesores yo tuve que intervenir con una mal hilada exposición el martes 24 de junio titulada “The role of Law in evaluating biotechnological developments”. Pasé toda la noche del lunes escribiendo lo que iba a hablar el día siguiente. . . Por suerte tengo alguna noción del tema así que más tiempo pasé preparando la traducción del texto que escribiéndolo uffff vaya trabajo.
Por otra parte he podido conocer a muchos otros jóvenes interesados en la cuestión de la Bioética, pues en el curso estaban asistentes de varios países europeos. Qué bueno es conocer gente nueva, intelectuales de diversos países, intercambiar experiencias y conocimientos, darse cuenta de que este mundo es muy grande y que hay mucho más allá fuera de las estúpidas fronteras que por tradición hemos recibido, etc. No faltaron las birras.
Luego de intercambiar direcciones de correo electrónico y teléfonos, me dio mucha pena dejar el curso y despedirme de mis nuevos amigos para ir de vuelta a Bilbao.
Supongo que la vida siempre será así.
Muy orgulloso de mis amigos
Una vez de vuelta en casa me he enterado de dos cosillas que me hacen muy feliz. Javier ya va a leer la tesis en la Facultad de Derecho de la UCSM. . . le faltan solo unos días para “entrar al ruedo” y seguramente estará muy nervioso. La tesis versa sobre la cuestión de los derechos de los animales y, aunque no coincido con algunos de los planteamientos que ha manifestado, estoy por demás seguro de que es un trabajo de primer nivel. Ya veremos como le va el día de la lectura del trabajo. . . ahora debe estar estudiando y muy nervioso. . . recuerdo cuán mal lo pasé cuando yo tuve que pasar por ese examen!!!
Bueno, estoy completamente seguro de que todo le va a ir muy bien pues se ha esforzado mucho por su tesis, además ha contado con buena bibliografía y siempre ha sido un arequipeño muy juicioso. Javo es mi mejor amigo en Arequipa, lo quiero mucho y le deseo lo mejor del mundo.
La otra cuestión que me ha alegrado mucho es que he descubierto, navegando en internet, que mi gran amigo Eduardo Bardalez ha creado su propio blog consagrándolo al análisis del Derecho. Definitivamente es un foro que recomiendo a todos aquellos que estén interesados en el Derecho pues las notas ―escritas con la rigurosidad que caracteriza a Eduardo― hacen gala del gran saber y de la preclara mente de mi gran amigo y compañero de la escuela de Derecho de la Universidad arequipeña.
Tanto Javier como Eduardo están poco a poco cosechando los frutos del constante trabajo que requiere el estudio de las ciencias jurídicas y por ello ahora me siento muy feliz y orgulloso de ser su amigo.
LatinBanks Project: Study on the legal and social implications of creating banks of biological material
El jueves tendré que estar en México para la 2ª reunión de los miembros del Proyecto LatinBanks financiado por la Comisión Europea. Me esperan tres días de arduo trabajo pues el Prof. Carlos Romeo Casabona, mi maestro, me ha encargado la organización del “meeting” así como el seguimiento del Proyecto. Tendré que realizar la presentación y seguramente la lectura de las conclusiones así que nuevamente me esperan un par de noches sin dormir para preparar mi intervención.
Creo que tengo todo bajo control así que nos irá muy bien por América.
Going to Jesusland (Arequipa)
Después de lo de México estaré en casa. Aprovecharé que estaré en América para concretar unas cuantas actividades que tengo pendientes en mi ciudad. Me alegra mucho el hecho de que podré volver a ver, después de unos meses, a mi familia y a mis viejos amigos.
No me gusta que mi AQP aún esté dominada por viejas tradiciones que detienen el progreso por el que mi tierra ha estado pasando durante los últimos lustros. Racismo contra el indígena, contra el negro o contra el gringo. . . iglesias que controlan la moralidad de mi gente y politiqueros que lucran mintiendo. . . Ojalá que un día Arequipa deje de ser JesusLand.
Mientras tanto en casa. . .
Tendré que dejar nuevamente a Chris por unos días. La voy a echar mucho de menos, pero no podemos comprar un pasaje para que me acompañe a AQP. Sé que a ella le hubiera gustado mucho conocer JesusLand, pero estoy seguro que ya tendremos oportunidad para poder ir nuevamente allí. ¿Qué voy a hacer sin ella durante todo este tiempo? Me parto la cabeza pensando en lo mucho que me va a hacer falta, pero me alegra el hecho de pensar que cuando vuelva nos vamos a encontrar y no vamos a separarnos por mucho tiempo. Te quiero mucho chinita.
Nada más que decir. A finales de julio tendré nuevas notas.
Hasta pronto.
EA
Bilbao, 1-VII-2008
Hoy tengo que visitar nuevamente a Crispinus. He pensado en llevarle un libro para que se distraiga y entretenga mientras dura su encierro en el manicomio, ¿pero qué libro le debo llevar? . . . tal vez uno de Derecho penal para que estudie él mismo su caso, o bien uno de humor contemporáneo . . . La duda lleva unos minutos ocupando mi mente hasta que al fin me decido por llevarle un libro que convine ambos temas: “El último trayecto de Horacio Dos” de Eduardo Mendoza. Los que han leído la obra de Mendoza ya sabrán que es un licenciado en Derecho que ha escrito numerosos libros de fino ―y, a veces, no tan fino― humor pero que, sin duda, nos hacen “partir de la risa”.
“El último trayecto de Horacio Dos” no es una excepción. El libro, escrito en forma de diario, combina tal cantidad de dosis de humor y sarcasmo, que unidos dan como resultado una obra que no dejará de entretenernos ni un minuto. He aquí el resumen de la obra que se ambienta en un futuro un tanto lejano:
Horacio Dos es el capitán de una nave interestelar que transporta desde la tierra a una serie de individuos “no deseados” a una estación espacial desconocida, incluso por él mismo. Estos individuos “no deseados” han sido agrupados en tres grupos: los delincuentes, las mujeres descarriadas y los ancianos improvidentes. El objeto del viaje, como ya lo he sugerido, es el de inocuizar a todos estos individuos, ya sea en la nave o ya sea en una estación espacial completamente aislada.
Durante el libro se relata la historia de las aventuras y grandes proezas que el tonto Horacio Dos, su tripulación y sus pasajeros tienen que pasar para llegar a un destino desconocido en un plazo también desconocido. La escases de alimentos, maquillaje (para las mujeres) y medicinas (para los ancianos) los lleva a tener serios problemas a bordo, al punto tal que, el primer segundo a bordo, llega a proponer que para evitar graves altercados la mejor solución es la de gasear preventivamente a los delincuentes . . . solución que, por supuesto no fue la que se optó al momento de decidir lo que se hará para solucionar los problemas de hambre, falta de maquillaje y medicinas.
Es así como Horacio Dos decide visitar sendas estaciones espaciales (con el objeto de abastecer la nave de provisiones para el viaje) donde le esperarán aventuras de todo tipo ocasionadas por diversas razones: desde la insubordinación de sus subordinados (que incluso le insultan), pasando por el amor que le profesa a una de las mujeres descarriadas (que “ligó” con todos y solo una vez con él), hasta llegar la falta de cordura en la toma de cada una de las decisiones que nuestro Horacio Dos tiene que tomar.
En conclusión, creo que la historia del patético y tonto Horacio Dos traerá muchas carcajadas a la boca de Crispinus, tal y como lo hizo conmigo y con Chris (quién, por decirlo al estilo de Mendoza, siempre está diez puntos por encima de guapa y cero por debajo de preciosa).
Nada más por hoy. Ahora tengo que hacer las maletas para hacer el viaje necesario para visitar a Crispinus, y luego viaje a Budapest . . . curso de Bioética y Bioderecho . . .
Hasta otra oportunidad.
EA
Bilbao, 22-VI-2008.
Al enterarme que Crispinus ha sido detenido bajo la acusación de haber cometido un nuevo asesinato y violación he cogido un vuelo barato que me ha llevado desde Bilbao hasta Italia por 6 euros con el principal objetivo de poder conocer la personalidad del acusado. Luego de pedir una serie de permisos para poder entrevistarme con Crispinus, y con el consentimiento de este, he podido entrevistarme con él hace dos días... la situción para mí era, por demás, muy alentadora pues tenía en frente mio a una de las personas a las que consagraré mi tesis doctoral, y por ello en un primer momento no supe que decir... al cabo de unos segundos Crispinus rompió el silencio y con una voz un tanto tímida pronunció la siguente frase: "Empty Cages... Facing the challenge of animal rights... by Tom Regan". Gracias a que en ese momento yo tenía en mi mano un bolígrafo, pude copiar dicha frase en una hoja, pero al levantar la cabeza Crispnus había desaparecido. La policia italiana me dijo que ya no quería hablar conmigo, pero que en dos semanas me recibiría a la misma hora. Un tanto confuso y apenado por no haber podido entrevistar al asesino, cogí el vuelo de regreso a Bilbao y una vez en casa me sumergí en internet para ver qué es lo que Crispinus habría querido decirme. Bastó con escribir la frase en Google para que en el acto me enterara de qué es de lo que Crispinus hablaba: un libro sobre los derechos de los animales... 4 días después me llegaba por correo la obra y tan solo 5 horas después ya la había leído. He aquí mi apreciación:
Pocos son los autores y los libros que atrapan al lector tanto como Tom Regan y su obra. Basta con empezar la lectura de "Empty cages" para rápidamente darse cuenta de qué trata el texto: ...de una jaula en la cual se encontraban hacinados varios gatos y perros, una persona cogió, utilizando unas largas tenazas metálicas, a una gata blanca viva para luego sumergirla brutalmente en agua hirviendo durante aproximadamente 10 segundos... aún viva pero magullada, la gata es despellejada hasta que, luego de ser arrojada a una cuba de piedra y de agonizar por unos minutos, muere.
Efectivamente, Jaulas vacías constituye una muy buena introducción al problema de los derechos de los animales, aunque, desde mi punto de vista, no la mejor, pues es Regan un ferviente defensor de la idea de que son moralmente relevantes todos aquellos seres que son "sujetos de una vida", noción que desde mi perspectiva ―siguiendo a Singer― no tiene relevancia al momento de dibujar la línea entre lo moralmente relevante y lo moralmente irrelevante.
El libro consta de 5 partes de las cuales la primera constituye una especie de llamamiento a las filas de los “defensores de los derechos de los animales” de toda la gente que aún no lo es. Describe Regan cómo una persona común y corriente puede terminar siendo un ferviente defensor de los derechos de los animales relatando cómo fue emplazado él personalmente para seguir esta forma de vida.
La segunda parte constituye el eje filosófico de la obra, pues analiza el autor la noción de “derechos morales”, su importancia y su fundamento. No comparto la idea de la existencia de los llamados derechos morales, pues desde mi perspectiva un derecho llega a ser tal únicamente desde que es positivizado en alguna norma jurídica ―en mi opinión, previamente no existe un derecho moral, sino únicamente el interés de proteger los bienes jurídicos de determinado individuo de un peligro concreto―. Como lo había indicado más arriba, Regan defiende la idea de que el fundamento de los derechos de los animales radica precisamente en la capacidad de ser “sujeto de una vida” y construye toda su teoría en base a esta idea.
Por su parte, la tercera parte nos ofrece un breve análisis sobre el estado actual de la legislación norteamericana respecto del cuidado de los animales sometidos a la explotación humana. Regan demuestra cómo los cuerpos legislativos articulados para “proteger” a los demás animales no tienen, en la práctica, el efecto deseado.
Es importante resaltar la cuarta parte del libro, pues es esta la que, en mi opinión, es la más importante de toda la obra ―debido, fundamentalmente, a que no coincido con la teoría que Regan ha estructurado para justificar el otorgamiento de derechos fundamentales a los demás animales y que desarrolla en los apartados anteriores―. El autor detalla minuciosamente todo el proceso de “metamorfosis” que sufren los demás animales para satisfacer las necesidades humanas, metamorfosis esta que, para los individuos que la padecen, implica cantidades inimaginables de dolor y sufrimiento. Es así como Regan nos detalla la forma en que se transforma a los demás animales en comida, en prendas de vestir, en espectáculos de diversión para el público y en instrumentos de investigación.
Por último, el autor finaliza la obra describiendo brevemente el trabajo que los defensores de los derechos de los animales han llevado a cabo hasta la fecha y, además apuntando algunas sugerencias para todos aquellos “emplazados”. No cabe duda que el último párrafo del epílogo constituye la parte más excitante de todo el texto, pues en él se vuelve a traer a colación la historia con la que empezó la obra: la historia de la gata que encerrada en una jaula esperaba el momento en que la sumergirían viva en agua hirviendo para el cocinero del restaurante pudiera despellejarla para satisfacer los paladares de los comensales. Regan relata cómo debería ser haber acabado esa historia (y todas las demás historias en la que otros animales esperan en sus prisiones el momento en el que serán asesinados): el cocinero entra al lugar donde se guardan todas las jaulas y, para sorpresa suya, encuentra todas vacías (incluso la que contenía hacinada a la gata blanca) y al lado de las prisiones a Regan y a mi de pie, preparados para explicar lo sucedido y dispuestos a afrontar lo que el destino nos depare.
En fin “Empty cages” es, sin lugar a dudas, una excelente obra que recomiendo a todos aquellos que aún se están introduciendo al estudio de algunos temas de filosofía contemporánea. Espero que Chris se anime a leer este libro pues, al fin de cuentas, no en vano Regan lo dedicado “a los emplazados, donde quiera que estén”.
PS. Me estoy preparando para mi nueva visita a Crispinus... ¿me comentará algo sobre este libro?
EA
Bilbao, 30-V-2008
Chris sabe que soy un ferviente seguidor teórico-práctico del utilitarismo de preferencia [para más detalles sobre el tema véase Singer, Ética práctica, pp. 6-11]. La defensa de los derechos de los animales ha constituido, durante el último lustro y junto con el Derecho penal, mi principal foco de atención dado el interés que despierta para mí el estudio de las diversas formas de opresión estatal. Por ello, como primera nota consagrada a la causa de la liberación animal, me ha parecido oportuno incluir el video de la canción "Quiero vivir" de la banda limeña Futuro Vegapop, pues en ella se intenta mostrar que algunos intereses de los demás animales son idénticos a los de los humanos.
Digo todo esto porque una de los principales argumentos de quienes defienden la idea de que el Estado no debe otorgar derecho fundamentales básicos a los demás animales, es que éstos carecen de consciencia, por lo que estarían físico-biológicamente incapacitados para poder tener interés en que los que los que los oprimimos nos abstengamos de hacerlo, pues con ello estaríamos causándoles algún perjuicio o daño en su integridad físico-psíquica o en su salud. Si bien es cierto que a mi juicio el poseer cierto grado de consciencia (autoconsciencia) es una factor irrelevante para debatir en torno al fundamento o justificación de los derechos fundamentales, intentaré a continuación indagar sobre la cuestión de que si es realmente cierto que los demás animales carecen de consciencia.
Pues bien, para poder determinar dicha cuestión, en principio debemos determinar y precisar la noción de la palabra consciencia. Los etólogos, indican que existen dos niveles o grados de consciencia: la primera es la perceptiva (que implica la percepción del entorno) y la segunda es la denominada autoconsciencia (que implica la capacidad de saber quién es uno o una misma en el mundo, por ejemplo, yo sé que soy Emilio José Armaza, y estoy seguro que no existen otros “Emilios Armazas” en el mundo con la misma experiencia y pensamiento que el mío). Naturalmente existen muchas especies animales que tienen consciencia perceptiva [Cfr. Bekoff, Nosotros los animales, pp. 65], como por ejemplo los humanos, los chimpancés, los cerdos, etc; pero también es posible que existan otros tantos que no la tengan, por ejemplo las ostras.
Estudios, ya no tan recientes, han demostrado como algunos chimpancés utilizan espejos para acicalarse partes de su cuerpo que sólo podrían ver de esa forma; incluso utilizan el mismo sistema para poder examinar las marcas que los científicos dejaron en sus cuerpos mientras éstos estaban sedados. De esto se puede deducir que los individuos a los que hacemos referencia estarían afirmado: “este (esto) soy yo”. Y, por otro lado preguntándose “¿qué me ha pasado?”.
Pues bien, demostrado otros animales son, al igual que nosotros, autoconscientes pasemos a analizar brevemente si la falta de esta capacidad es moralmente relevante para reducir el valor del sufrimiento de estos otros animales.
Supongamos que Juan ha sufrido un accidente que ha dañado irremediablemente su cerebro, de manera tal que ahora posee las mismas capacidades que una gamba (aunque no sabemos con precisión si estos animales son o no autoconscientes, para efectos del presente ejemplo vamos a suponer que no lo son). De esta manera tenemos a un humano que, a pesar de no ser autoconsciente, aún posee la capacidad de percibir el mundo que lo rodea. No sabe quién es ni que hace en este mundo, pero si sabe que si le doy un golpe le va a doler mucho. ¿Es el interés por evitar el dolor de Juan, menos valioso que mi interés por lo mismo? Desde ya nos atrevemos a indicar que el valor del interés por evitar el dolor no depende de la capacidad de autoconsciencia que posean o no los individuos que se pretendan comparar, sino únicamente de la capacidad de sufrir (lo que implica la presencia de la consciencia perceptiva). Nadie estará legitimado para prender fuego al brazo de Juan por el simple hecho de que este no sepa qué o quién es, ni que hace en este lugar.
A pesar de que, a mi juicio, la posesión o carencia de esta capacidad no es relevante al momento de hablar sobre la justificación de los derechos fundamentales de los animales, de todas maneras, me atrevo a afirmar que, sin lugar a dudas, entre otros muchos animales, todos los primates (humanos, chimpancés, gorilas y orangutanes), perros, vacas, cerdos, ratas, ratones, delfines, ballenas, cabras y casi todos los mamíferos poseen autoconsciencia pues esta capacidad se puede observar claramente de las interacciones que estos animales tienen con otros individuos en el seno de sus sociedades (véase que en las sociedades de casi todos los mamíferos el jefe o líder del grupo sabe perfectamente que lo es, y el súbdito, asimismo, conoce a la perfección el lugar que ocupa).
Como no tengo nada más que decir por ahora los dejo con el video prometido.
EA
Bilbao, 29-V-2008
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Peter Singer, Ética práctica, Traducción de Rafael Herrera Bonet, Cambridge University Press, Madrid, 2003.
Marc Bekoff, Nosotros los animales, Traducción de Rafael Boró, Editorial Trotta, Madrid, 2003.
“¿Sobre qué podría yo escribir en un portal de esta naturaleza?” fue la primera pregunta que vino a mi mente cuando Chris me dio la idea de empezar este Blog. Entonces recordé que mi gran amigo Alberto (Beto) Hallazi tiene uno ―que suelo leer con frecuencia― donde practica y desarrolla su prosa cuidando minuciosamente cada detalle por minúsculo que parezca; no en vano se graduó con honores de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas ―de la misma Universidad en la que yo estudié― presentando una brillante tesis sobre Literatura y Derecho. Dado que tanto él como yo, constituimos en España ―donde incluyo al País Vasco, aunque sé que no debería hacerlo por una serie de razones que, en una nota posterior, me permitirán demostrar que efectivamente los vascos (al menos los abertzales) no son españoles― parte de esa clase de jóvenes que se preocupa por el desarrollo de la Ciencia del Derecho, aunque montados en distintos caballos de batalla, he pensado que sería conveniente que los temas que trate en este espacio estén dedicados al análisis de cuestiones que, en medio de su diversidad, tienen como punto común el hecho de que constituyen parte de las ciencias que menos desconozco: Bioética, Bioderecho y Derecho penal (no obstante, me reservo el derecho de, esporádicamente, escribir alguna cosilla sobre algún tema que no tenga nada que ver con los anteriormente mencionados, vr. gr. política, idiosincrasia de los pueblos, recensiones, etc.).
Al principio sentí temor por el hecho de pensar que, posiblemente, los temas que desarrollaré sean inapropiados para un sitio como este; pues imaginé que estos lugares son únicamente frecuentados por diestros artistas e intelectuales que colgaban una serie de relatos y/o poesías escritos, todos ellos, en elegante prosa y verso. Por suerte rápida fue mi mente al darse cuenta de que cualquiera ―las más de las veces algún friki― puede escribir un Blog y tocar temas que, para algunos de nosotros, nos pueden parecer tan absurdos como disparatados: “no sé que hacer este finde ¿voy a una fiesta en un barrio de inmigrantes? o ¿busco la manera de independizarme de mis padres?”, “por fin han descargado algunas canciones del ares!!! Que linda que es la música que escucho”, o “del por qué la lluvia cae de arriba para abajo y no de abajo para arriba”, etc. etc. etc… En fin… El hecho es que ahora tengo claro que no es necesario ser artista para poder escribir en un portal como este; y, como quiera que de artista no tengo ni la apariencia, he decidido echar a andar este diario así que, usando como arma un portátil y mi razonamiento, a continuación y de manera constante empezaré a disertar sobre algunas de las cuestiones que se enmarquen dentro de los temas que he precisado en el párrafo anterior.
¿Tratará este Blog sobre temas que solo podrán ser entendidos por juristas y filósofos?
No. Si bien es cierto que se mencionará el estado actual de la legislación en relación con la materia analizada, la carga de tecnicismo jurídico será incluida sólo cuando sea absolutamente necesaria, facilitando de esta manera al lector no acostumbrado a utilizar el, a veces, “repugnante” lenguaje que los juristas solemos utilizar cuando compartimos ideas con otros individuos de nuestra misma condición. Lamentablemente no puedo decir lo mismo de la carga filosófica. Dado mi apego por el consecuencialismo construiré toda mi teoría en base a los postulados utilitaristas que suscribo. Las citas a Jeremy Bentham (1748-1832), Peter Singer (1946) y a mi maestro Carlos María Romeo Casabona (1952) seguramente serán abundantes, pero intentaré, en la medida de mis posibilidades, no excederme en términos y dogmas que nos lleven a complicar el estado de las discusiones. En conclusión, desde ya me atrevo a afirmar que los temas contenidos en este portal podrán ser entendidos tanto por un niño de 15 años, como por los frikis, tanto por los ya no tan niños de 35 años (aunque aún vivan en casa de papá), como por los literatos, músicos, médicos, artistas, filósofos, abogados, electricistas, personal de limpieza, inmigrantes deseados y no deseados, y cualquier otra persona que sin importar su constitución física, lugar de origen, sexo o religión tenga el interés en recopilar y/o analizar los temas que en las semanas siguientes se irán implementando en este espacio.
¿Tratará este Blog sobre temas que solo les interesan a juristas y filósofos?
No. Aunque es verdad que los científicos dedicados al estudio de la Filosofía y del Derecho les han prestado su atención durante la mayor parte de su historia, claro es que las cuestiones ético-jurídicas derivadas de la eutanasia, el aborto, la clonación, la manipulación genética, los derechos de los animales, la inmigración, la discriminación, la pena de muerte, las respuestas punitivas ante los delincuentes habituales (violadores y asesinos en serie), el terrorismo, la pobreza en el mundo, el nuevo colonialismo económico, etc. constituyen uno de los principales focos de atención de la sociedad post-industrial de nuestros días.
La prensa, las declaraciones de los políticos, las tertulias en los bares y/o cafeterías con los amigos de la “cuadrilla”, así como el “día a día” de las ciudades cosmopolitas y multiculturales de hoy en día nos muestran que asuntos como estos se encuentran en permanente latencia en las agendas de la sociedad moderna. Por estas consideraciones, suponemos que todo miembro de las sociedades en las cuales nos desarrollamos seguramente tendrá alguna una opinión respecto de estos temas que, hoy por hoy, ya no son más monopolizados por los viejos filósofos encerrados en sus torres de marfil, pues de allí han pasado a estar monopolizados ahora por todos y cada uno de los individuos que constituyen y trabajan por el desarrollo de la comunidad contemporánea.
Consideraciones finales
Por último, quiero indicar que he considerado acertada la idea de dejar abierta la posibilidad de incluir, en el presente espacio, el trabajo de todo investigador que haya dedicado su atención al estudio de alguno de los temas que comprenderá el Blog.
Nada más me queda por decir a modo de presentación de mis “bitácoras” así que, no sin antes agradecer de antemano los aportes y comentarios de las personas que lean lo que mi cerebro emana, doy paso al “tiempo” pues es él quién se encargará de permitirme comenzar a escribir “algo” sobre “algo”.
Un afectuoso saludo.
EA
Bilbao, 10-V-2008.
